Palabras nuevas para los niños, y que no se les olviden.
Parauling es un juego de vocabulario para familias, pensado para los niños de primaria: inglés, catalán y castellano, de momento. Cada palabra tiene dibujo y voz, y se aprende de cuatro maneras: escuchándola, leyéndola, diciéndola y escribiéndola.
Cómo funciona
Una palabra, cuatro maneras de aprenderla.
Cada palabra se aprende escuchándola, leyéndola, diciéndola y escribiéndola. Una ronda mezcla las cuatro maneras en 12 preguntas, unos cuatro minutos, y al acabar las rondas del día hay un patito de premio.

Escucha la palabra y toca el dibujo que representa.

Lee la palabra y elige el dibujo. O al revés: mira el dibujo y elige la palabra escrita.

Mira el dibujo y dila en voz alta. Se graba, y enseguida suena su voz y cómo se dice, una detrás de otra. Si la ha clavado lo decidís vosotros: él solo, o con un hermano o un adulto que lo escuche con él. La app no corrige nunca, y la grabación no sale del aparato.

Escribe la palabra letra a letra, con ayuda si hace falta.
Por qué se les queda
Vuelve al cabo de unos días.
Cuando el niño acierta una palabra, Parauling se la vuelve a preguntar al cabo de unos días y, cada vez que la acierta otro día, la espera es más larga. Si la falla, vuelve más a menudo, hasta que la acierta unas cuantas veces seguidas. Nadie tiene que decidir qué toca repasar: de ahí sale el plan de cada día.
Empieza por los primeros colores y números —las palabras del cole: animales, comida, la casa— y va subiendo hasta el vocabulario del B1. A medida que avanza, el tiempo del día va a las palabras de su nivel: las que le quedan muy por debajo dejan de repasarse.
El álbum y el patito
Un álbum que crece, y un patito cada día.
Cada palabra aprendida es una carta con su dibujo. Cuando la domina de las cuatro maneras —escucharla, leerla, decirla y escribirla—, la carta se vuelve dorada. Las colecciones (animales, casa, el cuerpo, la naturaleza, la ropa…) se van llenando, y cada diez cartas sube de nivel.
El patito se gana cada día que se completan las rondas. No hay rachas: si un día no juega, no pierde ningún patito ni ningún progreso.
Las palabras difíciles
¿Y las palabras difíciles de dibujar?
because, never, who, los meses, las horas, el tío y la prima. Son difíciles de dibujar, y por eso en una app de vocabulario cuestan de encontrar. Aquí tienen su propio juego: frases —suena la frase entera y se elige qué palabra encaja— y tableros, donde se toca directamente de quién se habla: un árbol de la familia, un calendario, un reloj.
En el álbum, estas cartas son la palabra sobre una cinta, con una frase de ejemplo. Se ganan y se vuelven doradas igual que las demás.
En el plan Premium.
Lo que no encontraréis
Lo que dejé fuera a propósito.
Lo que hace que una palabra se le quede no es jugar más: es volver a verla en el momento justo. Todo lo que otras apps ponen para que juegue más —rachas, contadores, avisos, colores de alarma— no le hace aprender más.
Y hay otra razón. En la vida real nadie te aplaude cada vez que haces algo bien, ni te va diciendo a cada paso si vas bien o mal. Y una racha, para un niño pequeño, es tener que jugar para no perderla, también el día que no le apetece. Un día que no toca, no tiene que pasar nada.
Rachas
Ningún contador que se rompa si un día no juega. El patito es de cada día que juega, no un castigo por el día que no jugó.
Rojos
Cuando falla, no sale nada en rojo: se marca que no era esa y sigue. La palabra se guarda para trabajarla hasta que la sabe.
Anuncios y compras dentro de la app
Ningún anuncio, ni nuestro ni de terceros. Los niños no pueden comprar nada: para contratar el Premium hace falta la contraseña de los padres.
Rastreadores
Ninguna analítica de terceros dentro de la app. De los niños solo guardamos el nombre, el avatar, la franja de edad si la indicáis y lo que van aprendiendo.
Para quién
Tres maneras de usarla en casa.
Niños que aprenden inglés
Hablan castellano o catalán en casa. Si aún no leen, el curso se hace solo escuchando y diciendo: las palabras escritas llegan cuando queráis.
Las primeras palabras
Para los más pequeños, con un adulto al lado: el curso de castellano o de catalán, con dibujo y voz para aprender a decir las cosas de cada día.
Catalán o castellano como lengua nueva
El mismo juego para quien tiene una y quiere la otra: en el cole, en casa, recién llegados.
Tres cursos hoy: inglés, catalán y castellano. Vendrán más.
No hay niveles ni edades cerradas: un perfil puede quedarse solo escuchando y diciendo todo el tiempo que haga falta, y nadie le empuja a pasar de pantalla.
Para los padres
Vosotros veis cómo va. Ellos, solo el juego.


marinamele.com
Quién hay detrás
Quién la hace, y quién responde.
Parauling la he diseñado yo, Marina Mele, primero para mis tres hijos y ahora para otras familias. El servicio lo ofrece Martrends Apps, S.L., la empresa de la familia, que es la responsable de los datos de la cuenta.
Quiénes somos: de dónde sale el método, los datos y qué pasa si un día cerramos →
Precios
Gratis para empezar. Premium para toda la familia.
Gratuito
- Un perfil
- Tres rondas cada día
- Cuatro colecciones enteras: «Animales salvajes», «Cuentos y fantasía», «Transportes» y «Nos movemos» (100 palabras)
- Un curso activo: inglés, catalán o castellano
- Las cuatro maneras, el álbum y «cómo va», enteros
Suscripción anual que se renueva sola: os avisamos 30 días antes y se cancela en un clic. 14 días para cambiar de opinión con devolución completa. Si dejáis el Premium, todo el progreso se queda en el plan Gratuito.
Preguntas frecuentes
Lo que nos preguntan las familias.
Para quién es
¿A qué edad va bien?
Está pensada para los niños de primaria. Si todavía no leen, pueden jugar solo escuchando y diciendo, y si juega uno más pequeño, mejor con alguien al lado. Los mayores llegan hasta el vocabulario del B1, y un adulto también puede aprender.
¿Hace falta que sepa leer?
No. En la ficha del perfil elegís qué maneras hace; Leer y Escribir se abren cuando queráis.
¿Es como las apps de idiomas que todo el mundo conoce?
Sirven para cosas distintas. Las apps de idiomas enseñan a hacer frases y gramática, casi siempre leyendo, y funcionan a partir de los 8 o 9 años. Parauling hace una sola cosa: vocabulario, con dibujo y voz, y lo vuelve a preguntar al cabo de unos días para que no se olvide. Un niño que aún no lee puede hacer esto; gramática, no.
¿Sirve para lo que hacen en el colegio?
Como complemento, sí. Las palabras empiezan por las que se trabajan en primaria —colores, números, animales, comida, la casa, la ropa— y van subiendo hasta el vocabulario del B1. No sigue el libro de ninguna editorial ni los deberes de un día concreto: lo que hace es que el vocabulario no se olvide, que suele ser la parte que cuesta.
¿La puedo usar en clase, con todo un grupo?
Tal como es ahora, no: una cuenta tiene hasta cinco perfiles y no hay manera de seguir una clase entera ni de repartirla entre familias. Si sois un colegio y os interesa, escribidnos y contadnos qué necesitáis: intentaremos ayudaros.
¿Para quién no va bien?
Si buscáis que el niño hable, que entienda conversaciones o que prepare un examen oral, esto no lo hace. Tampoco enseña gramática ni a escribir frases. Y si lo que queréis es que pase mucho rato, tampoco: está hecha para que con diez minutos al día baste.
Cómo funciona
¿Cuánto tiempo al día?
Una ronda son 12 preguntas, unos cuatro minutos. Tres rondas son unos diez minutos. Más no es mejor: el repaso funciona con los días, no con las horas.
¿Enseña gramática o conversación?
No. Enseña palabras y hace que se queden. Es el complemento del cole o de la extraescolar, no el sustituto.
¿Qué inglés es?
Una sola voz, clara y siempre la misma en todas las palabras, con acento americano. Más adelante valoraremos añadir también el acento británico.
¿Qué quieren decir A2 y B1?
Son escalones del marco europeo de idiomas. En vocabulario, el A2 es lo que se suele trabajar hacia el final de primaria, y el B1, en la ESO. Parauling va de los primeros colores y números hasta el B1: de este último escalón todavía no están todas las palabras, y vamos añadiendo.
¿En qué dispositivos?
En cualquier navegador: móvil, tableta u ordenador. Se puede instalar en la pantalla de inicio como una app. De momento no está en las tiendas de apps; estamos valorando hacer una nativa.
¿Funciona sin conexión?
Para jugar, no: lo que toca cada día se decide en el servidor, y así el progreso es el mismo en cualquier aparato. Los dibujos y los sonidos ya descargados se quedan en el aparato, y el álbum se puede mirar sin conexión si se ha abierto antes.
Los niños y la seguridad
¿Los niños pueden comprar algo o hablar con alguien?
En la zona de juego, no: no hay chat, ni otros usuarios, ni nada que comprar, ni ningún enlace hacia fuera. El niño solo encuentra las rondas y el álbum. Todo lo que tiene que ver con pagar vive en la zona de adultos, que se abre con una multiplicación, y desde allí sí que está el enlace para pasar a Premium en la web, con la contraseña de la cuenta.
¿Cómo se hacen los dibujos y las voces?
Se generan con herramientas de inteligencia artificial y después se revisan uno a uno: los que un niño no entiende se rehacen, y algunos han cambiado tres y cuatro veces hasta que se han entendido. La voz es sintética, del catálogo del proveedor: no es la voz de ninguna persona. Vuestro hijo no habla nunca con ninguna inteligencia artificial: todo el contenido está hecho de antemano y guardado como archivos en la app.
¿Se graba la voz de mi hijo?
En Decirla se puede grabar para oírse enseguida al lado de cómo se dice la palabra. La grabación no sale del aparato: no la guardamos, no la oímos y no viaja a ninguna parte; se pierde al pasar de palabra. Se puede apagar en la ficha del curso. En el iPhone, si tenéis la app añadida a la pantalla de inicio, el sistema pide permiso cada vez que se abre: es una limitación de Safari, y estamos valorando hacer una app nativa para quitarlo.
¿Y los datos de mis hijos?
Nombre o apodo, avatar, progreso y, si la indicáis, la franja de edad. Ningún anuncio, ningún rastreador, servidores en España. La cuenta se elimina desde la app.
La cuenta y el precio
¿Puedo tener más de un hijo?
Con Premium, hasta cinco perfiles, cada uno con su curso y su ritmo. En el Gratuito, uno. Si necesitáis más, escribidnos.
¿Se puede cambiar de curso?
Con Premium, cada perfil puede hacer todos los cursos y pasar de uno a otro sin perder nada. En el Gratuito hay un solo curso: si ya se ha jugado y se elige otro, el progreso del primero se borra, cartas incluidas.
¿Se puede pagar mes a mes?
Sí: 4,99 € al mes, para probarlo y dejarlo cuando queráis. El anual, 29,99 € al año, sale más a cuenta. Los dos tienen 14 días para desistir con devolución completa.
¿Qué pasa si dejo de pagar?
El Premium sigue hasta el final del periodo que habéis pagado. A partir de ahí la cuenta se queda en el plan Gratuito con todo guardado: álbum, medallones y progreso. Si volvéis, se despierta donde estaba.
¿Quién hay detrás y cómo se sostiene?
Parauling la ha diseñado Marina, y el servicio lo ofrece Martrends Apps, S.L., la empresa de la familia. Se sostiene con las suscripciones: no hay inversores, ni anuncios, ni datos vendidos a nadie.




