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Cómo funciona Parauling

Parauling enseña palabras y hace que no se olviden. Cada palabra tiene dibujo y voz, se aprende de cuatro maneras y vuelve al cabo de unos días.

Una ronda, unos cuatro minutos

Una ronda son 12 preguntas, unos cuatro minutos, y mezcla las cuatro maneras de aprender una palabra. Al terminar las rondas del día hay un patito de premio. Tres rondas son unos diez minutos: más no es mejor, porque el repaso funciona con los días, no con las horas.

Cuatro maneras de aprender cada palabra

Pantalla de Escuchar: suena una palabra y el niño elige uno de los cuatro dibujos
Escuchar Escucha la palabra y toca el dibujo que le corresponde.
Pantalla de Leer: un dibujo y cuatro palabras escritas para elegir
Leer Lee la palabra y elige el dibujo, o al revés.
Pantalla de Decirla: el dibujo y los dos botones para decir si lo ha dicho igual
Decirla La dice en voz alta, se escucha y lo compara con cómo se dice.
Pantalla de Escribir: un dibujo, las casillas de cada letra y las fichas para llenarlas
Escribir La escribe letra a letra, con ayuda si hace falta.

Primero la escucha, y las otras maneras se abren a medida que la va sabiendo: la lee cuando empieza a reconocerla de oído, la dice cuando ya la reconoce bien y la escribe cuando ya la lee bien. Con las primeras palabras va más rápido, para que el primer día ya pueda jugar de maneras distintas.

En Decirla, la app no corrige nunca. Si la ha dicho bien o no, lo decidís vosotros: él solo, o con un hermano o un adulto que lo escuche. La grabación no sale del aparato. Y si todavía no lee, el curso se hace solo escuchando y diciendo: las palabras escritas llegan cuando queráis.

Vuelve al cabo de unos días

Cuando el niño acierta una palabra, Parauling se la vuelve a preguntar al cabo de unos días y, cada vez que la acierta otro día, la espera es más larga. Si la falla, vuelve más a menudo, hasta que la acierta unas cuantas veces seguidas. Nadie tiene que decidir qué toca repasar: de ahí sale el plan de cada día.

A medida que avanza, el tiempo del día va a las palabras de su nivel: las que le quedan muy por debajo dejan de repasarse.

Hay dos cosas que la investigación sobre la memoria ha encontrado muchas veces. La primera, que repasar en días distintos hace recordar más que repasarlo todo de golpe.1 Con niños hay menos estudios, pero van en la misma dirección: en uno de ellos, unos niños de 3.º de primaria recordaron mejor las palabras nuevas que habían trabajado en días distintos.2 La segunda, que tener que recordar la palabra ayuda más que volver a mirarla, y también se ha visto con niños de 4.º de primaria.3 Por eso en Parauling siempre se pregunta.

Casi toda esta investigación es con adultos, y cuántos días hay que dejar entre un repaso y el siguiente, con niños, no lo sabe nadie con certeza. Por eso no os damos ninguna cifra: la app espacia los repasos de cada palabra según lo que acierta y lo que falla.

Empieza donde toca

Si ya sabe un poco, una prueba de diez palabras el primer día lo pone en su nivel, para que no repita lo que ya sabe.

Un álbum que crece, y un patito cada día

Cada palabra aprendida es una carta con su dibujo. Cuando la domina de las cuatro maneras, la carta se vuelve dorada. Las colecciones se van llenando, y cada diez cartas el niño sube de nivel.

El patito se gana cada día que se completan las rondas. No hay rachas: si un día no juega, no pierde ningún patito ni ningún progreso.

Qué decidís vosotros

No hace falta saber el idioma para acompañarlo: la app elige qué toca cada día y, cuando hay una decisión que tomar, la zona de adultos os la trae hecha con un botón. Por ejemplo, cuando reconoce bastantes palabras de oído, os propone activar Leer.

En la ficha del curso elegís qué maneras hace, la ayuda al escribir y lo difícil que lo queréis, y en la del perfil, si lee en mayúsculas o en minúsculas. Y en «Cómo va» veis cómo le crece el vocabulario y dónde se atasca.

Fuentes

  1. Cepeda, Pashler, Vul, Wixted y Rohrer (2006). Distributed practice in verbal recall tasks: A review and quantitative synthesis. Psychological Bulletin, 132(3), 354-380. 

  2. Goossens, Camp, Verkoeijen, Tabbers y Zwaan (2012). Spreading the words: A spacing effect in vocabulary learning. Journal of Cognitive Psychology, 24(8), 965-971. 

  3. Karpicke, Blunt y Smith (2016). Retrieval-based learning: Positive effects of retrieval practice in elementary school children. Frontiers in Psychology, 7, 350.